Que complicado es empezar a veces. Esto es, creo, una de las cosas más profundas y sinceras que voy a escribir. Será que es dedicado a una de las personas más importantes para mí, que más influyen en mi vida, mi humor, y mi forma de ser.
¿Cómo se le llama a esa persona que te llena? Creo que no necesariamente tiene que ser un amor. O tal vez sí, pero no una pareja, ni el amor de tu vida. A veces sólo basta con que sea tu cable a tierra, quien te guía y te acompaña. Capaz es alguien que aparece de imprevisto, por casualidad, de la manera más extraña. Tal vez es alguien que conoces de la forma más común. También puede ser esa persona con quien llegues a casarte, tener hijos y la vida más feliz. Puede llegar a ser la persona que más odies en el mundo, por la simple razón de que no tienen nada en común... o tienen tanto, que chocan por tener los mismos defectos. Tal vez llegue a ser tu mejor amigo en ésta vida, y se quede al lado tuyo por los siglos de los siglos, se sienten cuando ya sean mayores de edad en el patio a tomar mate, e intentar recordar como empezó todo. O puede ser alguien que llega, te choca contra la realidad, te baja del cielo, y se va.
Sea como sea, creo que todos tenemos ese ser que nos completa de alguna forma, tanto para bien como para mal. Esa persona en quien podemos confiar plenamente, que saca lo mejor... y lo peor de nosotros. Esa persona cuya prioridad no es tu felicidad, sino la sinceridad. Muchos dicen que la ignorancia es felicidad... y es así. Pero Ésa persona, no es quien va a engañarte para que sonrías. Es quien va a ir de frente, decirte todo lo que tenga que decir, y sacar a la luz hasta la emoción más profunda de tu ser, aunque no sea la mejor.
Esas personas pueden o no... ser para toda la vida. Pero su recuerdo permanece ahí, para siempre. Son espejos, espejos de nuestra esencia, reflejos de lo que nos gusta y disgusta. Porque, aunque quieras engañarte, o mentirte... el reflejo nunca lo hace. El espejo siempre te muestra la verdad de tu ser.
Ahora, Mi Querido Espejo, me dirijo únicamente a vos.
A vos, que llegaste de imprevisto hace aproximadamente un año, que apareciste para moverme todas las estructuras, abrir mi mente y hasta hacerme dudar. Que abriste puertas que nunca vi, que me enseñaste a quererme. Querido espejo, que me alienta cada día a hacer ésto, que es lo que más me gusta en el mundo: escribir.
A vos, que llegaste de imprevisto hace aproximadamente un año, que apareciste para moverme todas las estructuras, abrir mi mente y hasta hacerme dudar. Que abriste puertas que nunca vi, que me enseñaste a quererme. Querido espejo, que me alienta cada día a hacer ésto, que es lo que más me gusta en el mundo: escribir.
Querido espejo, que en su momento dio vuelta mi vida, y llegó a confundirme. Que con vos encontré sentimientos en su momento, aunque hoy lo llevamos de otra forma. Que con vos aprendí a sobrellevar y superar situaciones. A vos, que me hiciste crecer y aprender. A vos, que me diste un apodo tan raro e ilógico, que sólo vos podrías haberlo puesto así. A vos, que me mostras constantemente mis luces y mis sombras, que me escribiste un tema... mí tema. A vos, que a pesar de todo, seguís ahí. A vos, que me enseñaste a querer e incluso amar de una forma muy particular y única...
A vos, querido espejo, gracias por ser mi soporte, mi estímulo, mi aliento y mi paz.
Simplemente gracias por existir.
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